El “emprendimiento interno” y el toreo de salón

Me envía Carlos una sugerencia para que opine sobre lo que él define como “el emprendimiento dentro de una organización” y “de cómo desarrollar esa habilidad junto a los deberes que debe ejercer el manager” y “no solo los managers de negocio, sino los de línea que al final son los que desarrollan a sus colaboradores”.

El tema me parece muy interesante y estoy absolutamente de acuerdo con Carlos en su importancia para  una organización que incorpore este comportamiento en su estilo de direccion. Los managers internos que tengan las habilidades, el arrojo y la iniciativa de un emprendedor serán excelentes manager. Sobre todo si a esas características le suman su capacidad de gestión y su obsesión por tener el mejor equipo.

Pero una vez manifestado el absoluto acuerdo con el fondo de la cuestión disiento con Carlos en la forma. Creo que la denominación “emprendedor” es incompatible con el adjetivo interno y por tanto opino que su utilización se debe restringir únicamente a aquellos que inician una nueva aventura empresarial.

Después de muchos años trabajando en grandes compañías ahora colaboro con una ONG, CDI, que no solo promueve el emprendimiento social sino que además lo hace con personas en riesgo de exclusión. En este entorno se hace mucho más patente esa diferencia entre las habilidades para emprender y el emprendimiento en sí mismo.

Un manager de una compañía se suele montar en un proyecto que ya camina y, salvo que ocupe una posición cercana al vértice de la pirámide, difícilmente se verá involucrado en una profunda redefinición del modelo de negocio que sería lo más parecido a un proyecto de emprendimiento.

Sin embargo cada manager, independientemente de su posición, debe tener inquietud por innovar dentro de los límites marcados por sus objetivos y por la estrategia de la compañía. Debe también ponerse en los zapatos del emprendedor y pensar que no tira con pólvora del rey para así evitar el despilfarro tan frecuente de los managers por cuenta ajena.

En cuanto al equipo, al manager le vendrá muy bien emular a un emprendedor y revestir a cada nuevo proyecto de su departamento o función de esa patina ilusionante que siempre tiene un proyecto real de emprendimiento empresarial.

El buen manager interno, como el emprendedor, tendrá que buscar la financiación para sus proyectos innovadores y tendrá que aprender a presentar esos proyectos, para que compitiendo con otros, sean los que se lleven los recursos.

En esta faceta su tensión no será tanta como la del verdadero emprendedor, que sin red, se enfrentará a una ronda de voraces inversores, sobre todo en España donde esto de tomar riesgo no forma parte de nuestro ADN, e invertir se interpreta como mayor rentabilidad pero siempre con garantías.

Hasta aquí todo bien y las compañías que fomenten el “emprendimiento interno” están en el buen camino, aunque me gustaría hacer varias salvedades:

  • El “emprendimiento interno” no debe ser una actividad extraescolar o un delicatessen pensado para los elegidos sino que debe ser parte del estilo de management que la compañía promueva. Y en este sentido debe ser parte del plan de desarrollo  a sus managers.
  • El “emprendimiento interno” no debe ser algo añadido a las tareas de un manager y debe ser una forma de trabajar que le haga más eficiente en la ejecución de sus tareas.
  • Hay que huir de grupos de trabajo, task forces y todo tipo de artificios donde se supone que los “emprendedores internos” se realizan y las empresas actúan en la modernidad, pero que adolecen del mínimo valor.
  • Ningún manager debe confundir las habilidades para el “emprendimiento interno” con su capacidad real para emprender un proyecto empresarial. Las habilidades son necesarias pero no suficientes y en orden de importancia es mucho más necesario el espíritu emprendedor. De ahí mi diferenciación entre el toreo de salón, al alcance de cualquiera con habilidades, y ejecutar esas suertes en vivo y en directo frente a un morlaco. Y el morlaco se llama inseguridad a futuro, poner en juego tu patrimonio, carácter para superar unos principios inhumanos, etc.

Gran importancia al “emprendimiento interno” (aunque yo buscaría otra denominación) y aprovecho este post para manifestar mi reconocimiento al emprendimiento, tan necesario en la actualidad aunque cuasi inviable. No solo por la falta de ayudas reales sino porque en nuestra sociedad la cultura del emprendimiento es inexistente.

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3 pensamientos en “El “emprendimiento interno” y el toreo de salón

  1. Magnifica reflexion para pararnos y actuar. Y no nos vendria mal que de vez en cuando tuvieramos necesariamente que tentar algun morlaco tal y como lo ha definido Antonio. Gracias Antonio.

  2. Pingback: Reorientación profesional( para managers y en general) | elmalabar

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